Si fuera por mi, hoy no hubiese despertado...
Anoche, cansadísima, recibí un mensaje tuyo y, como siempre, he corrido a leerlo, con la prudencia que corresponde... Era tarde y tengo que reconocer que no recuerdo (honestamente, no lo recuerdo) como terminamos hablando de sexo, nuevamente...
"Como Enrique Iglesias, quisiera estar contigo, vivir contigo, Bailar contigo, tener contigo..."
Asumí que no conocía esa canción y no me quedó más que buscarla en google y fue cuando se me cortó un tanto la respiración...
"Una noche loca.."
¿Sólo una noche?, durante todos estos años hemos cultivado nuestra relación para tener sólo una noche??? Te pregunté, me devolviste un "todas las q se puedan"... Y lo asumo, quisiera q fueran todas...
Y fue allí cuando cometí un gran error: abrí una puerta q quizá ya no pueda cerrar, pues me di cuenta que me forecí en bandeja de plata a ti, de forma definitiva y ya no había forma de volver a atrás y dejé en evidencia cuán importante eres para mi, cuán importante haz sido en mi vida y yo, aún no sé cuánto lo soy en la tuya...
Si fuera por mi, hoy no hubiese salido a la calle...
Cada esquina q miraba tenía algo de raro, q me generaba pena... Traté de pensar lo más posible en cualquier otra cosa para evitar hablarte (era mi meta del día), hasta q no pude más y agradecí tú sinceridad por la conversación de anoche... Y se acabaron tus respuestas y comenzó nuevamente esta incómoda incertidumbre...
Si fuera por mi, hoy hubiese saltado de la cumbre de la montaña más alta...
Además, el día fue difícil: descubrir que no te valoran en el trabajo, a pesar de tus esfuerzos y que otro colega lo ratifique es algo no menor y que hace que te sientas mal, poco eficiente y q tu esfuerzo se valore poco duele y te hace dudar de la eficiencia de tu trabajo diario.
A cada instante me pregunto cuán patética debo de verme mandando mensajes para saber de ti, para sostener una conversación, simplemente para sentirte. Mi lógica me indica que trabajas y, debes de estar ocupado y no como yo, q estoy pendiente a cada segundo de mi celular para ver si, al menos, leíste el mensaje y, si fue leído, tratar de imaginarme la razón por la cual no obtengo una respuesta y es ahí cuando mi mente vuela: ¿No se te ocurre nada?, ¿Estás muy ocupado?, ¿No quieres?, ¿No puedes?...
Mi mente vuela tratando de saber por qué hasta hace unos días tenía lleno de mensajes tuyos a lo largo del día, llamadas, nos acompañábamos y hoy con suerte respondes mis mensajes y no, no quiero sentirme utilizada, no quiero pensarlo siquiera, pero es inevitable que, al menos, la idea se cruce por mi mente...
Si fuera por mi, hoy terminaría todo, absolutamente todo...
Mi cabeza bombea, mis párpados pesan y trato de escapar de toda la vorágine que da vueltas en mi cabeza, quisiera sacar la sensación de inutilidad y la sensación de explotación que siento en mi trabajo y, por otra parte, quisiera sacarte de mi cabeza...
Vuelvo a mirar el celular, con la esperanza de ver un mensaje tuyo... Ni siquiera aparece como leído el último q te envié hace 4 horas...
Este día debe de terminar, por mi bien...
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