lunes, 3 de agosto de 2015

Agosto 03, 2015 (a)

Cuando era pequeña (y hasta el día de hoy), los días sábado en la mañana (y hasta casi mediodía), están dedicados a ver dibujos animados. Mi favorito es el Pato Lucas de la Warner, aunque no tenga un papel protagónico: su carácter duro y el ser incomprendido hace que, en cierta forma. me sienta identificada. Su forma de no canalizar el enojo hace que, en ciertas ocasiones me sienta más q identificada y, si por mi fuera, habrían muchas personas q ya las habría hecho estallar gracias a mis acciones en Empresas ACME.



Pero debo de controlar mi carácter


Muchas veces, cuando pequeña (y algunas veces hasta el día de hoy) hay gente que me dice que soy extraña, aunque me es preferible el término "poco usual". Si hay alguien "poco usual" y con quien me identifico completamente es con Helga Pataki, esa niña rubia incomprendida y desconfiada, con un carácter de puta madre, impositiva...

Y gracias a ella, he aprendido:

1.- A Amar apasionadamente: Si hay algo de Helga que no podemos negar, es que estaba realmente comprometida en su amor platónico con Arnold, por más secreto e inalcanzable que fuera. No importa que él nunca se de cuenta, y que aparenten llevarse mal. Ella mantiene con fervor su amor por él... Yo tengo mi amor platónico y, honestamente, creo q Helga personifica muuuuy bien lo q mi subconciente grita pero mi ser calla... 



2.- Podía cuidarse sola. Helga era bastante fuerte de carácter, no solo en mantener su postura e ideales, sino también que no había debilidad en ella más que el amor. Tenía una familia bastante particular y disfuncional, con un padre sumido en su trabajo, una madre que vivía en otro mundo, y una hermana a la que todos idolatraban. Muchas veces era invisible en su casa y debía hacerse cargo de sí misma, de hacer su almuerzo y hacer sus cosas, con solo 9 años. Aún así, lo lograba....
Yo? Siempre he sido invisible, tanto en lo q deseo como en lo q hago, mi familia es más q disfuncional y de chica me tuve q acostumbrar a ser independiente y llevar sobre mis hombros, incluso, responsabilidades q no me corresponden.


3.- No es "malo" no ser 100% femenina. Si bien Helga vestía rosado en todos lados, no era la típica niña. Rompe estereotipos y nos enseña que está bien ser tal cual somos, no todas debemos ser perfectos ejemplos de femineidad, y eso nos hará distinguir.
En mi caso? Odio el rosado y, por más q trato de aparentar lo q el mundo me pide a gritos ser, no puedo...




4.- No debo de ser perfecta para ser genial. A Helga no le importaba agradarle a todo el mundo, ella es tal cual, sin aparentar. Si bien podía ser un poco abusadora con sus compañeros, una cosa es cierta: ella era totalmente sincera con todo el mundo.
Es lo q más me cuesta... ¿Será porque toda mi vida la he pasado sola, sin una compañía permanente?, ¿Sin amistades duraderas?, ¿Ser sincera me juega en contra?.. Sólo sé que toda la vida he sido "la rara" y, hasta el día de hoy, no puedo tener un solo amigo...


5.- No debo esperar para ser escuchada; DEBO de hacerme oír. Decía lo que pensaba sin temor al resto. De todos modos, cuando estaba a solas reflexionaba y de alguna manera, un poco tosca, admitía cuando sabía que no estaba en lo correcto. Usualmente, le daba con mucha suavidad la razón a su querido Arnold, quien decía que era “tan sabio” y un montón de atributos que ella amaba de él...

6.- Puedo ser ruda y sensible a la vez. Helga era bastante ruda, nadie lo puede negar. Un poco muy agresiva, y con bastante presencia. Pero de vez en cuando sacaba su sensibilidad, aún si no se la mostraba a todo el mundo. Demuestra que no todas las personas son en blanco o negro, sino que también hay matices.
En mi caso, no puedo permitirlo, por más q me digan que al mostrarme el mundo no me atacará, ya me han atacado y traicionado muchas veces como apra pensar q, si me muestro nuevamente, no habrá inconvenientes... Sólo copn una persona escogo mostrarme sensible y, al parecer, no le itneresa mucho o no le da el valor q creo podría dársele... 

7.- Tener confianza conmigo misma. No importa cuántas inseguridades puedas pasar durante el día, al final de este, debes siempre recordar que eres valiosa y que nadie puede aprovecharse de ti. Aún si habían capítulos en los que Helga no lo pasaba del todo bien, lograba siempre retomar su confianza inicial, y tomar lo que aprendía para ser mejor. Por esta y todas las razones anteriores, es un real ejemplo de niña.
Al final del día, hay q pararse, sacudirse y seguir, aunque todos me aportillen.... 



Helga era ruda, tosca, hasta violenta algunas veces y abusadora con Phoebe, su eterna amiga y leal...
Pero nunca he tenido "una Phoebe" a mi lado, alguien q me acompañe en mis correrías, un hombro sobre el cual llorar, alguien en quien confiar... Por un momento pense q podría haberlo encontrado, pero como siempre, ilusionarme es algo q me ayuda por unos segundos pero me deja con más daño  q con el q partí... 

Helga: te admiro!
Sé que en algún momento Arnold te verá, te mirará
y se dará cuenta q tú eres el amor de su vida, 
te abrazará y no te soltará
y te amará como siempre lo deseaste,
y te respetará y te querrá...

Helga: te admiro!

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