Hay días en los q simplemente siento q no debiera de despertar, que no vale la pena... Q cualquier cosa q haga no estará bien y q mi presencia en este mundo es simplemente innecesaria...
Hay días en los cuales siento q un nudo invade mi pecho, se ata con fuerza y hace q no pueda respirar con normalidad... Cada respiro que tomo es un ahogo y al exhalar, una lágrima cae por mi mejilla...
Ayer fue un día de esos...
Hay días en los q siento q, por más gente q me rodée, estoy sola y q, por más q trate de rodearme de personas, nadie está interesado en mí o en lo q me pasa y ese nudo crece...
Ayer fue un día de esos...
Hay días en los q relatar mi propia historia me duele, hace q caigan lágrimas por mi mejilla y sienta pena y vergüenza de mi vida...
Ayer fue un día de esos...
Hay días en las q ya no soporto el peso de mi máscara diaria y necesito sacarla y llorar, sacar toda la pena q me da mi propia vida, sacar toda la frustración q llevo dentro, toda la pena y toda la rabia q me da haber perdido...
Ayer fue un día de esos...
Lloré, como no lo hacía hacía muchos años...
Conté mi historia a una persona q necesitaba consejo...
Lloré...
Acepté mi dolor...
Acepté que perdí y asumí que mi vida será así de ahora en adelante...
Fui abrazada y contenida...
Ahogué mis penas en helado y endulcé ese amargo momento q, hasta el día de hoy, me pesa y me duele...
Me duele haber perdido...
Me duele haberte perdido...

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