Cuando se es pequeño, uno siempre se imagina como será de mayor. Yo siempre me imaginé trabajando en algún lugar en el cual me gustara lo q hacía y q sería importante; siempre imaginé que llegaría temprano a mi departamento y me esperaría alguien... Nunca me imaginé con hijos, hasta el día de hoy me es poco posible hacerlo...
Hoy, viernes por la noche, veo q todo lo que soñé cuando era pequeña, no era más q eso: sólo sueños...
Trabajo en lo q me gusta, pero no soy valorada... ¿Espero serlo algún día? Si, no sé cuándo, no sé cómo, sólo espero serlo, dejando huella, tratando de hacer mi trabajo lo mejor posible y siendo siempre la mejor...
Sin embargo, creo q ningún adulto de más de 25 se concibe a si mismo un día viernes por la noche, después de las 22.00 trabajando y solo... Creo q nunca nadie imaginó ello. Y más aún, creo q nadie imaginó q para escapar de aquello de lo cual es imposible de escapar, te escondieras trabajando...
Y aquí estoy, aún trabajando un día viernes por la noche...
¿Y sabes lo q es peor? Que quiero descansar... Pero no de cualquier forma: quisiera acostarme y reclinar mi cabeza en tu pecho y sentir como tu brazo me rodea y simplemente dormir, nada más q eso... Quiero sentir tu calor de esa manera y nada más (para variar, tengo frío)...
Pero no estás... Más aún!!! No das señales de vida, también trabajas un viernes por la noche...
Te extraño, no sabes cuánto...
Sólo espero q este exceso de trabajo no sea el comienzo de un nuevo alejamiento, un nuevo comienzo de nuestro fin...
No hay comentarios:
Publicar un comentario