lunes, 18 de mayo de 2015

Mayo 18 (d), 2015

Te contaré un secreto, que nunca te he contado y no pretendo hacerlo aún...

(a menos q leas esto, claro está... Pero como no sabes q este blog existe, es algo parecido a q aún no sepas)...

Cuando nos conocimos y salimos a pasear con el grupo por el Downtown, me acompañaste en varias compras, típicos regalos q uno lleva a la familia y demases cuando viaja... Peru hubo una en especial, q creo ni siquiera recuerdas y el lógico q no lo hagas...

Me ayudaste a elegir un anillo... No tenía grandes dibujos ni nada, pero nos demoramos bastante, gracias a mis dedos pequeños... Era de plata y recubierto con nácar, cabía perfectamente en mi dedo anular derecho... A mi me encantó su color de base plateado y simpleza, sin mucho arabesco... Aún recuerdo que dijiste "No es cualquier anillo, mira q cambia al sol y se llena de colores"... Y claro, tenías razón: al estar cubierto de nácar por encima, tenía un brillo especial.
Lo pagué y lo pusiste en mi dedo, con bastante delicadeza (ok, era delgada, pero costaba poner anillos en esos huesudos dedos)... y ¿sabes qué? allí quedo, nunca más salió, nunca más lo saqué, voluntariamente por lo menos...

Mucha gente preguntaba de dónde había salido, por qué no me lo sacaba nunca, qué tenía de especial...

"Es especial... Y es tan especial, q no mereces saberlo..."

Ese recuerdo era mío, de nadie más; no quería compartir tu imagen con nadi...


Durante años me acompañó en muchas correrías y, al mirarlo, sentía q una parte de ti me acompañaba... E incluso, aunque suene algo infantil, imaginaba q me lo habías regalado tú (Ok, es una niñería, pero venga q lo escogiste)...

Aún recuerdo el día q salió de mi dedo, de forma exacta y precisa...
Recuerdo el año, el instante, el lugar...
Año 2007...
Recuerdo q estaba sentada en un pc de la universidad y, justamente, conversábamos de lo q nos había pasado, luego de mucho tiempo sin hablar...
Recuerdo q una sensación fría recorrió toda mi espalda y volvía a subir, instalándose en mi cuello...
Recuerdo q dos lágrimas negras corrieron por mis mejillas, una a cada lado...
Recuerdo q las sequé rápidamente y volví a mi trabajo, pero ya no podía pensar con claridad..
Recuerdo quebré un tubo de ensayo por error y me corté un dedo y me mandaron al centro médico, a evaluar la herida...
Recuerdo q algo de ácido le ha caído al anillo y algo ha caído...
Recuerdo q al llegar a casa, me lo saqué, lo tiré con fuerza y cayó sobre el vidrio de mi habitación y mi madre vino a ver qué pasaba...
Recuerdo q mi abuela llegó, reclamando q esas no eran formas de enfrentar las cosas, que debía de calmarme...
Recuerdo q comencé a darle de golpes contra una pared y se trizó... Por fin estaba trizado, roto, como me sentía yo en ese momento...

Lloré a gritos por horas... 
callé y no dije una sola palabra por días... 
sentí un nudo en el pecho por meses... 
sentí el dolor por años, hasta el día de hoy, en que pensaba q lo había superado, pero no...

El dolor siempre estuvo allí, no se fue, sólo lo escondí en un lugar bien recóndito de mi ser, tratando de taparlo y olvidarlo...

Mi madre me dijo hace unos días q el anillo fue tomado por mi abuela y escondido en un lugar específico...

Quizá vaya por él...

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