domingo, 24 de mayo de 2015

Mayo 24 (a), 2015

Día largo...
Visita de mamá en casa...

Me saco el sombrero ante ella:
Durante años nos cuidó lo mejor q pudo...
Durante años toleró palabras de todo tipo por nosotros...
Durante años luchó por sacarnos adelante, contra viento y marea, con lluvia torrencial o calor desafiante...
Durante años se dejó de lado física y emocionalmente, por nosotros...

Cada objeto q ella me ha dado lo he cuidado en extremo... Durante años nos tocó vivir aprietos, sobre todo económicos, por lo q tiendo a apegarme con mayor fuerza a ciertas cosas materiales, aún más si son regaladas...

Hoy ha venido a visitarme y ayudarme con mi ropa... Y como siempre, nos trae regalos a mi y a mi esposo... Damascos y mangos y mi nuevo cojín, Ql q llamare Pinky...



(Cuando pequeña, tenía un cojín con el cual necesitaba dormir, con el cual me cubría la cabeza... Lo tuve por 24 años... Hasta q, por distintas circunstancias, fue destruido... Hoy, ya no es Celestito... Pero la esencia se mantiene)

La admiro, sin lugar a dudas: su fuerza, su entereza y su resiliencia es algo q, gracias a Dios, heredé y agradezco día a día...

Sin ella, no sé qué sería de mi ni qué hubiese sido de mi vida...

Te amo madre...
Aunque nunca te lo diga, porque me enseñaste a ser fuerte y no demostrar emociones, sin ti, no sé qué sería de mi...

No me faltes nunca, si???

Lo reconozco: nuestra relación es a veces áspera y dura, casi nunca estamos de acuerdo... Tus comentarios ácidos me exasperan, esa capacidad increíble de mirarme como niña, a pesar q ya soy bastante mayor, hacen q a veces te odie, pero lo reconozco: q distinta hubiese sido mi vida sin ti...


No hay comentarios:

Publicar un comentario